Si el amor es sólo un engaño de nuestro cerebro para intentar que nos reproduzcamos, ¿por qué miro hacia otro lado en vez de a tus ojos? ¿Por qué ni siquiera los caramelos de colores son capaces de arrancarme las verdades de la boca?
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Tags: amor, caramelos, cerebro, colores, engaño
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