Brownie

Receta de Elena M., para que no se pierda. :D
ingredientes:

226 gramos chocolate
85 gramos mantequilla
3 huevos
100 gr azucar
1 cucharadita de sal
60 gr de harina

se hace en unos 20 min a 180º en el horno, es mejor que no quede del todo hecho (que este un poquito liquido)
A la hora de mezclar ingredientes pues es como en todas las recetas, mejor primero derretir el chocolate y la mantequilla, mezclarlo, los huevos, el azucar, la harina y la sal.

Yo soy una fan del chocolate lindt con leche, asi que alguna vez lo he hecho con parte de chocolate lindt con leche o todo incluso y a la gente le ha gustado bastante. Le puedes poner nueces tambien.

Un abrazo!

Bistec amb roquefort

Recepte del Xavi Aguilera i Mengual, FTR.

Bistec amb Roquefort: (ràpida en 7 minuts, aprox…):

Agafes un bistec, li afegeixes un rajolí d’oli d’oliva i una mica de pebre (blanc, per exemple), li tires la sal al teu gust i quan l’oli ja estigui calent, afegeixes uns trossos de roquefort. Retira el bistec en el punt que més t’agradi!!

Si deixes que el roquefort es torri, a vegades ( però fet amb gràcia i cura!!), doncs, pot aconseguir un cruixent de roquefort que queda de puta mare!

Sort i endavant!

Crema de calabacín con queso

Una receta de la mami de Ana, para que no se me pierda. :)

Ingredientes: (para 6-8 personas)

1 y ½ kgs de calabacín

1 y ½ tarrinas de queso Philadelphia o similar (Las cantidades pueden variar en función del nº de comensales, pero la proporción es la misma, una tarrina de queso por cada Kg de calabacín)

Se parte el calabacín en trozos (con o sin piel a gusto del consumidor, yo lo prefiero sin piel), se echa todo el queso, se cubre con agua y se deja hervir 20 minutos. Se pasa todo por la batidora y…..a comer. No necesita sal porque el queso ya lleva, pero puede aderezarse con especias varias ( orégano, albahaca,…)

Que os guste. A Ana le gusta mucho desde que era muy pequeña

Un beso

Pilar

De vuelta a la lima real

Y aquí estoy de nuevo en el autobús Cruzero Suite rumbo a Lima. De dos pisos, con asientos reclinables hasta 160º, almohada y mantita de forma que vas más cómodo y dormido que en un avión. Siguen poniendo pelis medianamente buenas y/o que han estado nominadas a los últimos Oscars (perdió Tabs la porra), como The Help, Tinker Taylor Soldier Spy, Ice Age 3, Enemigo Público o The Town. Especial atención al doblaje latino-americano y a que a veces te obligan a ver la peli dejando los altavoces encendidos en vez de permitirte usar los auriculares sólo si quieres.

En el tren de Inca Rail conocí a unas chicas argentinas muy simpáticas. Estuve charlando con ellas y me invitaron a ir a Cuzco con ellas en la combi que las venía a recoger porque habían contratado con una guía/agencia y por lo cual les estaré enormemente agradecido, ya que el transporte Ollantaytambo-Cuzco era justo lo que me faltaba. No puedo agradecerles el favor de otra manera que recomendando a todo el mundo que, si vais a viajar por Perú y queréis hacerlo sin sobresaltos y con todo organizado, habléis con Charo, la guía personal de mis amigas argentinas: karin_esca@hotmail.com, 0051984627049.

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Apa! Ya he llegado a Lima y estoy en Casa Marfil, la casa de Irene. Os lo creáis o no, es como llegar a casa, viendo todos los edificios de la ciudad, su bullicioso tráfico, reconocer las calles, decir “paradero británico”… Voy a echarlo de menos cuando me monte en los aburridos autobuses y metro barcelonís, sin conductores kamikazes, tabloides en los quioscos, plazas con florecitas ocupando estructuras geométricas, chelas de medidas extrañas y, sobre todo, Irene. Gracias, gracias por darme esta oportunidad única de visitar este pequeño gran rincón de América Latina, por enseñarme que en los pasillos también se come muy bien, por acompañarme en los largos bailes en la arena y no dejar que me pierda, por meterte conmigo cuando me lo merezco, por pedirme que haga fotos porque yo sólo nunca lo conseguiría, por… estar ahí. ¡Nos vemos en Barnacity! :)

Perú, Cuzco y alrededores

Cuzco destaca como ciudad importante de la zona con su preciosa plaza de armas, imponente catedral, vías bulliciosas y anticuchos en puestos callejeros, además de calle con bares guiri-internacional donde se pueden encontrar couchsurfers y jugar al Pictionary y… ¡menús a 2.50 soles! Acabamos un poco cansados de la sopa con sustancia, verduritas y arroz/fideos de primero, pero la guinda vino cuando Cris se encontró lo que ella afirma que era una uña de gallina en su ají de gallina. Da para bromas infinitas de ahora en adelante.

Otro de los puntazos de Curzo es el mercado de Santa Clara. Con zonas difusamente diferenciadas para verduras, carnicerías, casquerías, pastelería, venta de telas y comidas a precios populares. Inmenso y barato, uno se podría pasar horas deambulando por sus pasillos y preguntando cómo se llama esa fruta/verdura/cosa-rara que exponen. Super recomendable.

Nada que envidiar al callejero de Pisac, el cual es terriblemente turístico, es decir, sólo venden telas y souvenirs, los tenderos te acosan al paso y es el doble de caro que el de Santa Clara.

Perú, Ollantaytambo

La noche anterior la pasamos en Ollantaytambo, un pueblo que también goza de ruinas propias. Para visitarlas te obligan a comprar el bono turístico, 70 soles si eres estudiante (sólo con carnet ISIC), aunque no vayas a visitar el resto de ruinas y artefactos arqueológicos que se incluyen en el bono. Ejem.

La parte más entretenida vino cuando nos salimos del camino marcado (sí, os estoy escuchando, qué malotes) y empezamos a subir por una empinada senda que podría haber sido infinita. Mas la recompensa aguardaba en la cima: un monumento y casita en ruinas inca para nosotros tres solos, desde donde pudimos sentirnos como Manco Inca. Ver fotos en Caralibro.

Ollantaytambo goza así mismo de un pintoresco bar de copas con decoración reggae-chillout, columpios desde los que Cris nos mareó (sin rencor pero es verdad ;) y has ta una semi-auténtica barra de bomberos que sólo los valientes barman y yo nos atrevimos a utilizar. Bastante peligrosa después de un par de copas; mencionar, por si no lo sabíais, que Irene se emborracha a la media cerveza.

Perú, Machu Picchu

Acabo de comenzar el viaje de vuelta a España que me llevará dos días. Detras de mí Irene y Cris en el albergue con ganas de continuar la excursión que comenzamos en la Lima del martes pasado. Cuando leáis esto probablemente os encontréis en el bus de vuelta o sanas y salvas en Casa Marfil. Ja parlarem!

Ayer nos duchamos por primera vez en mucho tiempo con agua caliente. En los albergues nos dicen que sí que tienen pero luego es mentira, aunque tampoco podemos pedir mucho por 20 soles la noche, la verdad. Si visitáis las ruinas de Machu Picchu y pernoctáis en Aguas Calientes, Hostal Supertramp. Staff agradable, tele con puffs, terraza con cervecitas y desayuno con pancakes. Porque hay que agradecer cuando te tratan bien.

De las ruinas del Machu Picchu, que os puedo decir que no encontréis ya en las guías. Que es impresionante, por supuesto, que la zona de Cuzco vive principalmente a base de cobrar tarifas desorbitadas a los turistas (60$ billete de ida de tren de Ollantaytambo a Aguas Calientes), también, que Irene no para de pedir fotos aquí y allá (lo notaréis en el álbum correspondiente), por supuesto, pero lo que quizá no sepáis y que nos contó nuestra guía es que en 1976 tuvieron que tumbar una de las piedras centrales de las ruinas para que nuestro Rey Juan Carlos pudiese aterrizar en medio de las ruinas en helicóptero. No está documentado en la Wikipedia ni lo he encontrado en periódicos pero sí en blogs por Internet, aunque puede ser una leyenda urbana, quién sabe… [Actualización - Pilar,una amiga, dice que lo escuchó de Kofi Annan cuando era secretario general de la ONU, así que gana en credibilidad]

Como consejos generales, llevar agua, comida, un chubasquero y toda la documentación. Nosotros casi no subimos al tren porque nos exigían mostrar la tarjeta con la que habíamos pagado los billetes y nos la habíamos dejado en Lima. Tendríais que haber visto la cara de desesperación de Irene cuando el tipo de la taquilla dijo “no viajan”. Al final no pudieron soportar nuestras desconsoladas lágrimas de cocodrilo y nos dejaron subir, aunque no sin tratarnos como delincuentes, confiscándonos los pasaportes y haciéndoles fotos. Totalmente ilegal, pero aplican la doctrina del shock.

Lima, el cagadero

Hay una cosa que, al igual que la universidad, no se puede dejar de visitar en una ciudad y es nada más y nada menos que el cagadero. Es bien sabido que los cagaderos o tazas de váter de distintos países tienen formas y mecanismos diferentes y Lima no podía ser una excepción.

En este caso y como podéis apreciar en las fotos (las he subido yo porque con éstas seguro que Irene se negaba o incluso las borraba :P) el tirador no se encuentra en la parte superior de la cisterna ni colgando como una cadena, sino en forma de palanca en la esquina superior-izquierda de la parte anterior de la cisterna, aunque también las hay en forma de botón en la misma posición.

Como también espero que se pueda ver en las fotos, en su posición “standby” el agua dentro de la taza alcanza un nivel algo superior al correspondiente en las españolas, lo que provoca que aquello que tiremos dentro se quede flotando en vez de irse al fondo. No le veo ventajas a simple vista.

Mención especial merece el mecanismo de “jalado de agua”. He de admitir que aún no le he pillado el tranquillo. Los misterios del váter limeño. Cuando uno acciona el tirador empieza entrar agua y subir su nivel, y se ha de mantener pulsado un segundo o dos, porque si no la maquina no se traga el agua y se queda todo donde estaba. De veras que no entiendo qué criterio utiliza la máquina para tragar, porque si uno usa una vez la palanca y la quiere accionar una segunda porque quedaron cosas malas sin tragar, se le da el tiempo que sea pero no traga; hay que esperar a que vuelva a llenarse lo suficiente la cisterna.

(Las fotos son del baño de la izquierda del piso superior de la casa de Irene, es el que me pillaba más a mano)

Lima, nos vamos a la playa

Estoy super quemado, y es del sol (búhos FTW). La acampada no era en la montaña, sino en la playa, y parece que eso de ponerme protector solar no es lo mío. A comprar crema hidratante toca. Debería hacerme una foto para echarnos todos unas risas.

La playa a la que fuimos está a cerca de una hora hacia el sur de Lima. Nada más llegar se nos apareció un señor con una guitarra que decía que le había dejado la novia hace tres semanas y estaba bastante hecho mierda. Estuvo con nosotros un par de horas tocando de todo (Sabina, Calamaro, Nino Bravo…), la verdad es que lo hacía bastante bien, si mal no recuerdo dijo que tocaba en algún local de Barranco (la zona de bares).

Más tarde vino el primo de un chico que estaba con nosotros (Iván, el compañero de intercambio de Irene aquí) en un coche con más gente, las tiendas de campaña, sacos (aquí los llaman directamente “sleepings”), leña y… ¡anticuchos! Si no me han tomado el pelo, los anticuchos son corazón de vaca en trozos. Se hacen a la brasa como si fuesen pinchos morunos y la verdad es que no se nota demasiado que es corazón; si no me hubiesen dicho, probablemente no me habría dado cuenta. Todo acompañado de una clase especial de papas (tienen cientos de tipos diferentes), maíz (choclo) y salsa (crema).

Aquí las botellas de cerveza (chelas) son de más de medio litro y tienen una forma muy curiosa de beber en grupo. En lugar de agarrar cada uno una chela, se hace un corro y, utilizando un solo vaso, se va sirviendo cada uno, bebiendo y pasándola. Cada vez que le entregas la botella de cerveza al siguiente dices “salud”, el vaso se le pasas cuando te lo acabes. Es algo parecido a beber sidra, por lo de usar sólo un vaso y hacer ronda, pero además se le añade lo de “salud”. Me gusta. :)

Más tarde empezamos con bebidas más fuertes y los juegos de beber. Jugamos a uno que consistía en que cada uno de nosotros éramos un limón y teníamos un número. Por ejemplo, Irene era “un limón” y yo “seis limones”. Empezaba uno y tenía que decir su número, después “medio limón” y después el número de limones de la persona que tiene que seguir. Por ejemplo, si me toca a mí y quiero que la siguiente sea Irene diría “seis limones, medio limón y un limón”. Después añadimos que, cuando te tocase beber, antes tenías que decir “salud por todos, por la pachamama [madre tierra] y por <nombre de la última persona que bebió>”.

Yo acabé con un pedal terrible. Bebía cuando me tocaba y cuando no, así soy de alcoholico. Al día siguiente salí de la tienda aún dando tumbos y me tomé un paracetamol que se me cayó varias veces al suelo, a la arena, con un poco de chicha morada que encontré en una mesa.

Cuando me metí en el mar casi me jala. Hay bandera roja casi siempre, y no es tanto porque las olas sean enormes sino porque, como digo, el mar te jala hacia dentro y te puedes ahogar. Cuando me quise dar cuenta ya no hacía pie ni de lejos y las olas se me estaban jalando, me puse algo nervioso, pero milagrosamente la santa pachamama me perdonó y supe aprovechar las crestas de las olas para salir nadando. A medio camino me encontré con el socorrista que ya venía a por mí a salvarme. Al parecer estuvo haciendo sonar un silbato varias veces para que saliésemos, y también fue a sacar a una compañera mía. Iván nos contó más tarde que ya ha visto más de un helicóptero en esa playa sacando gente del mar, tanto vivos como muertos. En fin.

Después de comer yo ya notaba que me había quemado, en el carro de vuelta con un cansancio terrible y dolor de cabeza, ya que dormimos como dos horas. Al llegar a casa por la tarde yo me metí en la cama porque me dolía la cabeza muchísimo y hasta tenía ganas de vomitar (peazo insolación), total, que cuando me quise despertar eran las 2 de la mañana e Irene y yo nos habíamos dormido con la luz encendida en su habitación. From lost to the frozen river (aka in for a penny, in for a pound) decidimos seguir durmiendo hasta la mañana y al final nos hemos acabado levantando a las 7. Total unas 12 o 14 horas de sueño, tampoco hace falta hacer números exactos. Irene se tira de los pelos porque tiene un examen hoy y tiene/tenía que estudiar pero yo super-contento por este síntoma de buena salud mental que es dormir la burrada de tiempo que hemos dormido.

Puede que éste sea el último post limeño que escriba. Esta tarde llega Cris y voy a ir yo solo a buscarla al aeropuerto. Irene me ha dicho que volvamos a su casa en taxi, pero a mí me da algo de rabia porque los taxistas me parecen unos pesaos insoportables y además la experiencia de montarte en un carro petao nada más llegar es, eso, toda una experiencia, aunque no sé si a Cris le gustará o petará por los cuatro costados. La razón por la que éste puede que sea el último post no es que Cris pete o no, sino que mañana nos vamos de excursión a Cuzco, Ollantaytambo y Aguas Calientes (Machu-Pichu) y evidentemente no me llevaré el ordenador y no podré escribir. Aunque bueno, pensándolo bien a lo mejor escribo algo en papel y lo paso cuando llegue a Barnacity. :D

Apa, me voy al supermercado a comprar crema hidratante a ver si no me deshago. ¡Saludos desde la terracita!