¿Por qué a las chicas no les gusta el software libre?


CC by-nc-sa de Amigurumi Kingdom en Flickr

Puede que sea un tópico, un prejuicio, o como lo quieran llamar, pero en los proyectos en los que yo colaboro, como pueden ser Alqua, Mozilla Hispano o Flock, no participa ningna chica, o se esconden tras una montaña de nombres masculinos. En el FOSDEM, en Bruselas, las chicas que fueron eran las novias de los frikis asistieron, con excepción de Anne-Julie.

¿Qué es lo que pasa, que hay algo intrínseco en el código abierto que las espanta? ¿Será que no les molan los ñus ni los pingüinos, con lo molones que son? A lo mejor es que no les gusta tener el culo en la silla y prefieren bailar. Quién sabe.

En relación con esto, Zbigniew Braniecki publicó una encuesta sociológica para averiguar qué es lo que motiva a los voluntarios de proyectos de software de código abierto, si es por conseguir méritos, por aprender, porque les gusta mirar pantallas con la boca abierta o porque ven en ello un buen negocio. Todo ello a través de un extenso y detallado cuestionario digno de admiración por su profesionalidad.

Animo a todos los que colaboren en algún proyecto de este rollo a que hagan el cuestionario. Se entenderán mejor a si mismos, o al menos eso es lo que me ha ocurrido a mí.